1. Crea una identidad gráfica
La mayor parte de los estímulos que recibimos al día entran por los ojos.
¿Tu negocio tiene logotipo? Si es así, ponlo a prueba: pregúntale a clientes, amigos y gente al azar lo que opinan y usa esa retroalimentación. Puede que requieras a algún diseñador que te apoye con la creación de un nuevo logo.
Recuerda que el logo es la cara de tu negocio: debe aparecer en tus tarjetas de presentación, será la imagen de perfil en tus rede sociales, estará en la primera diapositiva de tu presentación de ventas y en tu página web o tienda online, así que procura crear un logo fácil de recordar.
2. Elige tu red social fuerte
Todos te dicen que debes tener presencia en todas las redes o al menos en Facebook, Twitter e Instagram. Incluso hay quienes te dicen cuándo, dónde y con qué frecuencia postear, pero he visto que muchas startups y negocios en ascenso suelen tener una red social fuerte.
Identifica la red que te genera mayor exposición y clientes. Acostúmbrate a ella y ese es un buen inicio para tu estrategia en social media.
3. ¿Tienes teléfono? Haz videos
Los videos que puedes tomar con tu teléfono, dotados de alta definición y sonido mejorado, pueden ser opciones para tu negocio. Ya sea mediante una transmisión en vivo vía Facebook, una sesión de preguntas y respuestas por Periscope, pequeños segmentos vía Snapchat o Instagram e incluso un videoblog en Youtube, puedes mostrar tus productos, tu local, responder preguntas frecuentes de tus clientes o incluso comunicar ofertas.
4. Escribe
¿quién sabe mejor de tu negocio mejor que tú? ¿Quién puede contar lo que hacen con más compromiso y pasión que tú? Anímate, acércate a la computadora y escribe.
5. No volantees: muestra lo que haces
¿Te ha tocado que te entregan un volante en la calle, buscas donde tirarlo y al encontrar un bote cerca lo ves lleno de volantes iguales? Antes servía dar papeles para que la gente los leyera en el camino, pero ahora que existen los teléfonos para informarse, ¿Qué formas hay?
Darse a conocer, no solamente con video, sino de formas más creativas: cupones, descuentos en la primera visita, una copa de vino, un regalo en la primera compra, degustaciones o muestras gratis, promociones, entrega a domicilio… imagina lo que puedes darle como extra a esa persona que aún no es tu cliente y cómo seguir enamorando a tus clientes actuales para que, además de seguir comprando lo que ofreces, te recomienden.
6. Trabaja en tu reputación online
¿Ya te buscaste en Google? Ve qué encuentras de tu negocio. ¿Aparece tu local en Google Maps? Te sorprendería lo que se comenta en redes sociales, si dejaron alguna recomendación o queja de tu negocio en Foursquare, incluso puedes saber si hay alguna noticia de tu negocio.
Si por el contrario, no aparece nada, es buen momento para empezar. Crea una cuenta de Google+ para ser más fácil de encontrar por el buscador. Si tienes amigos reporteros, dales una muestra de tu producto para que te recomienden con su editor o salgas en alguna nota, Agrega tu negocio y su ubicación en Facebook y Swarm. Si cambias de local, acuérdate actualizarte en mapas.
Te recomendamos que si vas a pagar por publicidad, es mejor invertir eso para que te encuentren en Google a pagar por volantes. Ahora, si quieres hacerlo de manera más estructurada.
